En la Iglesia Católica Romana un dogma es un texto oficial según la forma lingüística definida por el derecho canónico, publicado y promulgado que obliga a todos los fieles. Es considerado una verdad fundamental e indiscutible dentro de la doctrina católica. Este principio no puede ser debatido ni puesto en duda. Su aceptación es requisito obligatorio para todos los bautizados en uso de razón.
A lo largo de 2000 años la Iglesia ha considerado necesario el decreto de diversos dogmas. Entre los diversos dogmas promulgados por la Santa Iglesia Católica Romana cuatro de ellos han sido en referencia a la Santísima Virgen María. Citamos a continuación dichos dogmas.
I. María Madre de Dios
La Maternidad Divina es el fundamento del culto Mariano. Jesús es hombre y Dios al mismo tiempo, no es dos personas en una, sino que es una persona que integra estas
dos naturalezas. María entonces, es madre de Jesús en su integridad, siendo así también y al mismo tiempo la Madre de Dios.
Cerca de 200 obispos se reunieron en el año 473 a discutir el tema y llegaron a la conclusión de que “La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es Dios”. El Papa Clementino, en el concilio de Éfeso lo expresó así: "Si alguno no confesare que el Emmanuel (Cristo) es verdaderamente Dios, y que por tanto, la Santísima Virgen es Madre de Dios, porque parió según la carne al Verbo de Dios hecho carne, sea anatema".
El día que la Iglesia celebra a María Madre de Dios es el 1 de enero de cada año, obliga misa y se define solemnidad por tener la máxima importancia liturgica.
II. Perpetua Virginidad de María (María Siempre Virgen)
En el concilio de Constantinopla (año 553) se le otorgó a María el título de "Virgen Perpetua" (aeiparthenos).
Santo Tomás de Aquino también enseñó esta doctrina (Summa theologiae III.28.2) que María dio el nacimiento milagroso sin abertura del útero, y sin perjuicio para el himen. Esta doctrina ya era un dogma desde el cristianismo primitivo, habiendo sido declarada por notables escritores como San Justino Mártir y Orígenes. El Papa Pablo IV lo reconfirmó en el Cum Quorundam el 7 de agosto de 1555, en el Concilio de Trento.
"La escritura menciona a unos hermanos y hermanas de Jesús. La Iglesia siempre ha entendido estos pasajes como no referidos a hijos de la Virgen María, en efecto, Santiago y José, "hermanos de Jesús" (Mt 13, 55) son los hijos de una María discípula de Jesús que se designa de manera significativa como "La otra María" (MT 28, 1). Se trata de parientes próximos a Jesús según una expresión conocida del Antiguo testamento" (Catecismo de la Iglesia Católica #500).
III. Inmaculada Concepción
El dogma declara que María, la bienaventurada Virgen María, fue preservada inmune de toda mancha del pecado original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente a los méritos de Jesucristo Salvador del género humano" (Papa Pío IX).
Jesucristo, el Salvador prometido (Gen 2,15; Is 11,2), por necesidad tendría que venir a nosotros mediante un acto purísimo, libre de todo defecto o pecado (Fil 2,6-7), para que esto fuera así tendría que nacer en una mujer totalmente pura desde el punto de vista sobrenatural y moral.
El dogma de la Inmaculada Concepción fue declarado el 8 de diciembre de 1854 por el Papa Pío IX.
IV. Asunción de María
"Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria
del cielo y enaltecida por Dios como Reina del Universo, para ser confirmada más plenamente a su Hijo" (Catecismo de la Iglesia Católica #966).
Este dogma fue proclamado por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950 por medio de la Constitución Munificentissimus Deus decretando como solemnidad el día 15 de Agosto para su celebración en el calendario litúrgico.
¿Por qué decimos "asunción" de María y no "ascensión" como cuando hablamos de Jesús? El Misterio de la Asunción consiste, dentro de otras cosas, en que la Virgen María es elevada, ascendida, por ángeles, no por sus propios medios.
En el caso de Jesucristo se define como La Ascención del Señor ya que por ser Dios ascendio por sus propios méritos.