Sagradas escrituras

A continuación algunos testimonios contenidos en las Sagradas Escrituras que pueden fundamentar el rol de corredención concedido por Dios a la Inmaculada Madre de Dios.

1.     Dijo, pues Yavé Dios a la mujer: “¿Por qué has hecho eso? Y contestó la mujer: “La serpiente me engañó y comí”. Dijo luego Yavé Dios a la serpiente: “Por haber hecho esto, maldita serás entre todos los ganados y entre todas las bestias del campo.

Te arrastrarás sobre tu pecho y comerás el polvo todo el tiempo de tu vida.

Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer. Y entre tu linaje y el suyo; este te aplastará la cabeza y tu le acecharás el calcañar”.

(Génesis 3, 13-15)

 

2.   Y presentándose a ella, le dijo: “Salve, llena de gracia (gratia plena) el Señor es contigo”. Lucas 1,28

 

 

3.   Dijo María: “Mi alma engrandece al Señor y exulta de júbilo mi espíritu en Dios mi Salvador, porque ha puesto su mirada en la humildad de su esclava; por eso todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi maravillas el Todopoderoso cuyo nombre es Santo”. (Lucas 1,46-49)

 

4.     “Apareció en el cielo un señal grande, una mujer envuelta en el sol, con la luna debajo de sus pies, y sobre la cabeza una corona de doce estrellas, y estando encinta gritaba con dolores de parto y las ansias de parir”. (Apocalípsis 12,1-2)

 

*Nota explicatoria:

Sabemos que la Santísima Virgen no pudo haber sufrido los dolores del parto durante el nacimiento de Cristo en Belén debido a que no puede haber dolores cuando no existe la mancha del pecado ni en la Madre Inmaculada ni en el Hijo de Dios.

 

¿Entonces por que sufrió estos dolores de parto “la mujer” en este versículo del libro del Apocalipsis?

Una posible respuesta es porque este libro no se refiere al parto  de Jesús en Belén sino a su segundo parto espiritual al pie de la Cruz cuando su hijo Jesucristo la hizo madre tuya y mía, de todos nosotros sus hijos pecadores, a la Inmaculada Madre de Dios.