
El “Sensus Fidei” (la certeza moral en el corazón de los fieles) guardada en el corazón de millones de fieles, de clérigos y de muchos papas desde los primeros siglos tenían la certeza de la cocepción inmaculada de la Madre de Dios pero no fue sino hasta el 8 de diciembre de 1854 en que Pio IX proclamó esta verdad como tercer dogma Mariano. La futura llegada del quinto dogma como “Abogada, Medianera y Corredentora” es deseada y esperada en en lo más profundo del corazón de inumerables fieles y clérigos de toda la Iglesia.
En el mes de noviembre del 2025 el cardenal Victor Manuel Fernández prefecto del dicasterio de la fe publicó una nota doctrinal en donde se advierte sobre “confusiones” que provoca los títulos de María como medianera y corredentora con la que una gran cantidad de fieles reconocemos a la Madre de Dios.
A unos pocos días de la publicación de esta nota doctrinal este mismo cardenal se vió en la necesidad de corregir dicha nota afirmando que los fieles de manera privada están en libertad de reconocerle este título y don a la Virgen María. La molestia, la indignación y la decepción que causo a muchos fieles, sacerdotes y obispos esta publicación obligó a este mismo dicasterio a corregir y aclarar la confusión provocada en “María Populis Fidelis”.
Sin darse cuenta ni pretenderlo el cardenal Fernández hizo el mayor favor que pudiera haber recibido esta causa. Esta nota doctrinal despertó a decenas de miles devotos y fieles de la Sagrada Madre de Dios para preparase y salir a dar la batalla en la defensa de su Madre María.
Probablemente olvidó este cardenal que la proclamación de los dogmas en la historia milenaria de la Iglesia suceden cuando se viven polémicas de esta índole. La polémica sobre la necesaria proclamación del quinto dogma Mariano ha sido despertada y avivada. La contradicción con la tradición que expresa “Maria Populis Fidelis” ha traído esperanza que estamos más cerca de lo que podríamos imaginar de la llegada de este esperado quinto dogma Mariano.